Fase de operaciones
Teleoperación con latencia inducida
El equipo de control conduce el rover guiándose solo por lo que devuelve su cámara, y con un retraso artificial entre la orden y su ejecución. Ese retraso no es un capricho: es lo que ocurre de verdad cuando el vehículo está a cientos de millones de kilómetros.
- Conducción a ciegas. Sin visión directa del terreno. Solo imágenes, y llegan tarde. Se aprende rápido que corregir por impulso empeora la situación.
- Planificación por secuencias. En vez de dar órdenes sueltas, el equipo escribe una lista completa de movimientos para todo el turno, la revisa y la envía de una vez. Es exactamente como se opera un rover real.
- Protocolo de comunicación. Roles fijos — piloto, navegante, oficial de comunicaciones, responsable de seguridad — y un formato de mensaje cerrado. Si el mensaje es ambiguo, el rover hace otra cosa.
- Gestión del error. Cuando el rover se sale de la ruta, no hay «deshacer»: hay que diagnosticar con los datos que llegan y planificar la maniobra de recuperación.
Entregable: plan de secuencia escrito y registro de incidencias del turno de operaciones.